¿Por qué una educación bilingüe?

“Quisiera yo haber aprendido inglés de pequeño, ahora me cuesta demasiado”, “ya estoy mayor, el inglés ya no se me dio”, ¿Cuántas veces hemos escuchado estas frases y muchas parecidas de parte de amigos, compañeros de trabajo o familiares? O quizás las hemos dicho nosotros mismos.

Que seamos adultos no significa que todo esté perdido para aprender un nuevo idioma, lo que sí se garantiza es que al ser niños se nos hace más sencillo. Es por esto que al momento de tomar la decisión que corresponde al centro educativo de nuestros niños, la educación bilingüe es un factor importante para considerar.

 

¿Por qué es más fácil para los niños?

Muchos elementos afectan el proceso de adquisición del lenguaje, este proceso está activo de manera permanente durante los primeros años de vida de nuestros niños, ya que están en el desarrollo de su comprensión auditiva y vocabulario, independientemente del idioma. Desde el nacimiento, hasta los 6 años este es un proceso que está andando, no quiere decir que a los 6 años el proceso se detenga, pero si disminuye la velocidad del progreso.

Lo imaginamos como un tren: el tren sale de la estación a toda velocidad al nacer el niño, primero se suben los sonidos que el niño escucha, que con el tiempo van adquiriendo significado, luego suben las palabras que el niño repite y finalmente las palabras que el niño ya puede decir espontáneamente.

Subirse al tren es sumamente fácil, solo basta con que el niño escuche una palabra lo suficientemente claro. Esto no solo aplica con los idiomas, por eso pasa que a veces los niños dicen cosas que nos hacen pensar “¿y esta palabra de donde la sacó?” Es porque el tren de adquisición de vocabulario va andando a toda velocidad, subiendo todas las palabras que se encuentre por el camino.

Al llegar a los 6 años el tren no se frena, comienza poco a poco a bajar su velocidad. Al hacernos adultos el tren ya va mucho más lento, por eso las palabras tardan más en subirse, debido a muchos factores que se van generando mientras crecemos que son como pequeños frenos que le vamos poniendo al tren.

Es por esto por lo que hay que aprovechar al máximo ese tren mientras está en su momento más ágil, para que se suban tantas palabras como puedan y se queden allí adentro, formando un vocabulario rico y, preferiblemente, bilingüe.

 

¿Por qué el proceso de adquisición del idioma es más fácil y rápido los primeros años de vida?

 

La neuro plasticidad

Uno de los elementos más resaltantes en esta realidad es la neuro plasticidad, esta es la habilidad del cerebro de adaptarse y cambiar. Está presente siempre en nuestro cerebro y mientras más la usamos, más se desarrolla. Es decir, mientras más aprendemos y nos adaptamos a los cambios, más sencillo se nos hace lograrlo la próxima vez; y al ejercitarla, la desarrollamos.

¿En qué momento de nuestra vida estamos más expuestos a cambios y aprendizaje? En la infancia, cuando estamos adquiriendo todo el conocimiento que se nos presenta, todo es nuevo y constantemente cambiante ya que estamos experimentando cada situación por primera vez, en ese momento de nuestra vida el cerebro es más “flexible”, lo que permite que los niños aprendan más rápido cualquier cosa, como los idiomas.

 

El método natural

Esta flexibilidad nos permite educar a los niños en el idioma usando el método natural, que consiste en enseñar la segunda lengua en el mismo orden y estilo que como aprendemos nuestra lengua materna: al estar expuestos constantemente a ella. Los niños que obtienen una educación bilingüe están rodeados del segundo idioma durante toda su mañana, por lo que simplemente lo van adquiriendo de manera natural y fluida, para que esto funcione de manera óptima lo ideal es que estén inmersos en el idioma, escuchándolo de manera constante.

La primera infancia es el momento perfecto para aplicar este método, ya que los niños están en este estado de adaptación a los cambios y constante aprendizaje. Imagínense por un momento hoy en día como adultos, levantarse una mañana, salir de casa y encontrarse con que todos a su alrededor hablan en ruso (o algún idioma que no sepamos), lo más probable es que una sensación de ansiedad y confusión (por decir lo mínimo) nos invada ya que no es “natural” que ya siendo adultos simplemente dejemos de comprender lo que se nos comunica alrededor. Mientras tanto, para un niño si es esperado ya que aún está formando su vocabulario incluso en su lengua materna, los niños simplemente se adaptan y comienzan a comprender por asociación hasta lograr comunicarse.

 

Pero ¿no se confunden?

No, no se confunden. El vocabulario se está adquiriendo de manera general, lo que puede suceder es que la palabra que escuchen primero es la que comiencen a interpretar como la definición de ese elemento, por ejemplo, si la primera vez que ven una manzana escuchan la palabra “apple”, identificarán a esa fruta con el nombre “apple”, a medida que pase el tiempo y al verla también escuchen la palabra “manzana” comenzarán a ver ambas palabras como nombres para ese elemento, ya cuando estén más grandes y tengan la capacidad de traducir entenderán que no son sinónimos sino la misma palabra en dos idiomas.

Hay señales de que están aprendiendo el segundo idioma que podemos, como adultos, interpretar como confusión. Por ejemplo, que usen palabras de diferentes idiomas en una misma oración. Esto solo significa que el método natural está haciendo su trabajo, para ellos es parte de su vocabulario y usan las palabras que se le vengan a la mente, usualmente bajo la influencia del entorno o lo último que escucharon.

 

La educación bilingüe, desde edades tempranas, es un regalo.

A veces pensamos que al estar pequeños los estamos exponiendo a una información que no podrán procesar, pero luego de todo lo que aprendimos en este artículo esta idea puede ir cambiando. Entendiendo que, por el contrario, la infancia es el mejor momento para aprender. Hay que estimular esos pequeños cerebros e impulsarlos a crecer tanto como puedan, aprovechándolos lo más posible.

Así que, si está dentro de sus posibilidades, regálenles a sus hijos la posibilidad de manejar un segundo idioma de la manera más sencilla posible, abriendo para ellos las puertas del mundo.

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Sobre Big Kids: Somos una institución educativa inmersa en inglés con 18 años de experiencia que ofrece un programa basado en la experiencia vivencial, la exploración y el descubrimiento.

Big kids conjuga el aprendizaje de una segunda lengua con la preparación integral para formar individuos que manejen sus emociones, sean empáticos, creativos, responsables, honestos y apasionados. Fomenta el trabajo conjunto entre la institución y las familias. Cuenta con dos sedes: Valencia – Venezuela y Ciudad de Panamá – Panamá y ofrece los programas de Morning School o Preescolar para niños entre 1 y 5 años y After School para niños de 2 a 7 años. Para más información puede visitar: www.bigkidslearning.com 

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