Manejo de las emociones en la edad preescolar

● La importancia de saber cómo llevar las situaciones emocionales con los
niños en casa es primordial, y la oportuna intervención de un enfoque
profesional permite a los papás tener una guía asertiva para hacerlo.

 

● “Estamos conscientes de que nuestros niños están en una etapa crucial
para su preparación para la vida, por ello, desarrollamos estrategias y
planes de acción que conlleven a enriquecer y canalizar su educación
emocional y que aprendan a gestionar los cambios”, Bárbara Améstica,
orientadora de Big kids.

 

Cuando se trabajan las emociones básicas para que los niños aprendan a
identificarlas y a gestionarlas de forma apropiada, ellos las desarrollan y mejoran.
Por eso, es importante potenciarlas desde los primeros años y lograr una
evolución natural que permita a los pequeños adquirir las habilidades necesarias
para desenvolverse en el mundo, ser felices, reconocer sus emociones y no
dejarse llevar por ellas.

 

Según explica Bárbara Améstica, encargada del departamento de Orientación de
Big Kids, la atención que el colegio presta al desarrollo emocional de los niños es
un elemento diferenciador. “El objetivo principal de nuestro departamento es
trabajar directamente con las familias de Big Kids. A través de nosotros, los papás
cuentan con información sobre el colegio, los niños, y además tienen acceso a un
conjunto de herramientas, tips, consejos, para ser mucho más eficientes en el
tema de la crianza. Nuestras actividades complementan lo que sus hijos reciben
en el proceso académico”.

 

Durante la primera infancia (entre 0 y 7 años), los niños se forman
emocionalmente. Según los especialistas, las experiencias vividas dentro del
hogar, la escuela, el círculo cercano en el que se desenvuelve el niño, en este
período de tiempo, determinarán su carácter. Muchos avances o retrocesos que
percibimos en su aprendizaje o relaciones humanas tienen que ver con su edad,
su desarrollo cerebral, etc., por ello es clave recibir una buena orientación para
gestionar estas situaciones.

 

Algunas funciones que lleva a cabo el departamento de orientación
son las siguientes:

● Ayuda a bajar el nivel de estrés que padres primerizos pueden sentir.

● Contribuye a canalizar interrogantes que la familia puede tener en
torno al desarrollo de sus hijos.

● Ofrece información y herramientas para enfrentar los retos de cada
edad.

● Fomenta el desarrollo emocional de los niños.

● Muestra el camino para lograr una educación integral donde se
trabajan los conocimientos y también las emociones.

● Coordina actividades dirigidas al crecimiento espiritual de los niños y
sus familias.

 

“Nuestros papás, en su mayoría, son muy jóvenes y están deseosos de recibir
toda la ayuda que se les pueda brindar en este sentido. Los padres siempre se
hacen las mismas preguntas: ¿Estoy haciéndolo bien?, ¿Estoy siendo el mejor
papá o mamá para mi hijo? y cualquier ayuda u orientación que puedan recibir al
respecto la agradecen enormemente”.

 

Comenta la orientadora que la idea es ofrecer a los niños las herramientas más
importantes que se llevarán para iniciar un primer grado exitoso. “La etapa
preescolar también sirve para darle a nuestros pequeños la oportunidad de ir
construyendo las bases de su empatía, responsabilidad, individualidad,
autonomía, y seguridad, entre otras capacidades, necesarias para su desarrollo
humano integral”, agrega.

 

Sin duda, es una importante labor de las familias trabajar las
emociones de los niños en casa y de los educadores hacer lo propio
en el aula. Las ventajas son múltiples: un clima más positivo, mejor
rendimiento, tranquilidad y niños felices.

 

En Big Kids los departamentos de psicología y orientación trabajan en conjunto
para alcanzar el desarrollo emocional y psíquico de los niños. En este sentido, los
programas que se aplican buscan abordar las emociones clave que son: felicidad,
tristeza, rabia, disgusto y miedo. En el primero se atiende al niño como miembro
de una familia, entendiendo las necesidades de cada hogar en concreto. El
segundo, atiende temas conductuales, la relación del niño con sus maestros y
compañeros, y evalúa comportamientos académicos.

 

“Hemos visto que en estas nuevas generaciones de papás, contradictoriamente
con lo que algunos podrían pensar, hay papás sumamente exigentes, pues ellos
mismo se exigen en todos los aspectos de sus vidas: quieren ser buenos
deportistas, profesionales destacados, estar a la moda, tener un círculo social con
muchas actividades…esto hace que los niños sientan que deben cumplir con unos
estándares muy altos y en algunos casos esto les puede generar ciertas
frustraciones. Por ello, el manejo de esas 5 emociones clave es imprescindible”.
Por otra parte, la adecuada gestión de emociones facilita el proceso de adquisición
de un segundo idioma, pues el niño aprende a estructurarse, a seguir
indicaciones, a imitar a otros, a disminuir niveles de angustia y a sentirse cómodo
al moverse en ambientes en español y en inglés.

 

En las sesiones que lleva a cabo el departamento de orientación se busca que
participen papá y mamá, que exista un plan de acción conjunto, y que se
estructuren las ideas que se aplicarán en el hogar y en el colegio, para que se siga
una sola ruta que facilite los procesos de formación de los niños.
Desde el departamento de orientación se trabaja también la parte espiritual de los
niños. El colegio está consciente de la relevancia de fomentar la espiritualidad en
los seres humanos y busca que los pequeños y sus familias desarrollen valores
como solidaridad, tolerancia, empatía, respeto, entre otros. Aunque Big Kids se
basa en los principios católicos, reciben familias de diversas religiones y respeta
profundamente cada convicción.

 

El colegio organiza a través de este departamento actividades que ofrecen a las
familias la oportunidad de crecer espiritualmente como visitas con Comedor de la
Esperanza, colaboraciones con la Fundación Santa en las Calles, apoyo a
Fundacáncer, entre muchas otras que buscan sensibilizar a grandes y chicos con
la necesidad del otro.

 

En definitiva, las familias y el colegio deben trabajar en conjunto para que los
niños crezcan emocionalmente sanos. El manejo de las emociones impactan en
muchos aspectos de la vida, como la forma de establecer relaciones con otras
personas, la selección de una pareja, el desarrollo laboral, la autoestima, la
auto-confianza, entre otros.

Sobre Big Kids: Somos una institución educativa inmersa en inglés con 18 años de experiencia que ofrece un programa basado en la experiencia vivencial, la exploración y el descubrimiento.

Big kids conjuga el aprendizaje de una segunda lengua con la preparación integral para formar individuos que manejen sus emociones, sean empáticos, creativos, responsables, honestos y apasionados. Fomenta el trabajo conjunto entre la institución y las familias. Cuenta con dos sedes: Valencia – Venezuela y Ciudad de Panamá – Panamá y ofrece los programas de Morning School o Preescolar para niños entre 1 y 5 años y After School para niños de 2 a 7 años. Para más información puede visitar: www.bigkidslearning.com 

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